La Maestranza. Tercer festejo de abono Par Gaston Ramirez Cuevas

Miércoles 26 de abril del 2017

 

La otra cara de la moneda

 

Gastón Ramírez Cuevas

 Foto : Gines Marin - Mundotoro

Toros: Seis de Torrestrella, bien presentados y de juego variado. Tercero, cuarto y quinto fueron ovacionados en el arrastre.

 

Toreros: José Garrido, al que abrió plaza lo mató de tres cuartos al julipié y dos descabellos: silencio. A cuarto lo despachó de buena entera: oreja.

 

Álvaro Lorenzo, al segundo lo atravesó para empezar, luego le asestó un sablazo desprendidísimo y terminó descabellando en un par de ocasiones: silencio tras aviso.

Al quinto lo pasaportó de entera baja, desprendida y trasera, y un golpe de verduguillo: silencio tras aviso.

 

Ginés Marín, al tercero se lo quitó de enfrente mediante una muy buena estocada entera: silencio.Al sexto de la función lo despenó de pinchazo y entera trasera y perpendicular: silencio.

 

 

Después del habitual desfile de toros mansos, bobos y débiles que tuvo lugar en las tardes anteriores, es un gran consuelo ver la otra cara de la moneda, al toro bravo que emociona. Si bien ninguno de los tres cornúpetos que merecieron el adjetivo de bravos (tercero, cuarto y quinto) fue aprovechado cabalmente, ningún aficionado salió hastiado ni furibundo de la plaza más guapa del universo conocido.

 

El festejo transcurrió de la siguiente manera:

 

Garrido se fue a porta gayola en el primero de la tarde para dejar bien asentada su postura. La media larga cambiada de rodillas  fue de muy buena factura.A continuación el joven de Badajoz pegó excelentes verónicas casi en el centro del enorme ruedo y remató con una media de cartel. Llevó al toro al caballo con chicuelinas andantes y quitó por mandiles. El recital capotero nos hizo albergar grandes esperanzas, pero el toro se desinfló con rapidez y la faena de muleta de Garrido fue demasiado parsimoniosa y un tanto absurda. A un toro aplomado hay que buscarle las cosquillas lo antes posible en vez de darle unas treguas de cinco minutos entre pase y pase.

 

El segundo de la tarde fue un bicho medio manso, medio descastado, pero toreable. Álvaro Lorenzo logró buenos momentos con la muleta. Sobresalieron una tanda de derechazos y algunos naturales largos y templados. El espada toledano remató una serie de pases con la zocata mediante un molinete y el de pecho que tuvieron verdadera torería. Desgraciadamente, este joven de escasos veintiún años anduvo fatal con los aceros y su labor fue silenciada.

 

El tercero correspondió a Ginés Marín quien no tuvo su tarde, para nada.En el primero de su lote le faltaron temple y poder, dos cosas que no pueden existir por separado. El de Torrestrella le regaló al coletudo de Jerez de la Frontera más o menos unas 40 embestidas fuertes y francas, pero el trasteo de Ginés no pasó de deslucido.

 

El segundo del lote de Garrido traía las orejas prendidas con alfileres. El muchacho pacense volvió a estar bien con el capotillo y luego le hizo una faena correcta a un astado que tuvo bravura y nobleza. Garrido tuvo ciertos momentos más templados que otros y remató bien las tandas. Yo me quedo con los de trinchera y los firmazos. La estocada certera le permitió cortar una oreja, aunque es justo decir que, en conjunto, le sobró toro. Sin embargo, prefiero ver mil veces a José Garrido frente a un toro de verdad que a las sempiternas vacas sagradas que todos conocemos mimando a sus toritos de alfeñique. 

 

El quinto de la función fue un toro hecho y derecho, codicioso, listo y bravo. Pese a que en el primer tercio se dio una vuelta de campana, su casta no decreció y, aunque acusó el costalazo, el burel jamás dejó de embestir con alegría y fiereza. Desgraciadamente, Lorenzo está muy, muy verde y el toro no tuvo enemigo a modo ni a su altura. En la Plaza México, los gritos de: “¡Toro, toro!” hubieran acompañado al inexperto Álvaro durante todo el último tercio. Ya lo dice la sabiduría popular: ¡Dios te libre de un toro bravo!

 

El que cerró plaza fue un bóvido que no podía ni con su alma merced a lo lastimadas que tenía las manos y su evidente debilidad. Ginés Marín le puso voluntad al asunto, yéndose a porta gayola y luciéndose en la temeraria suerte. Ganas no le faltaron a Marín, quien hasta inició su faena de muleta con el legendario cartucho de pescado, pero ahí había poco que hacer.

 

Contrariamente a los dos primeros festejos de este año, nadie salió hoy bostezando de la plaza. Nadie insultaba al ganadero, a los toreros o a la empresa. Todos comentaban uno u otro detalle valioso de la corrida. Todos le habían aplaudido en mayor o menor medida a más de un par de toros bravos. ¿Es acaso tan difícil darle gusto a San Aficionado Mártir?

Le matador Antonio Puerta gravement blessé en tentadero dans la région de Teruel

Le torero de Cehegin ( Murcie ) testait deux vaches et un utrero de la ganaderia Mora de Rubielos. Il avait déjà terminé les deux vaches et commençait à toréer avec le capote l'utrero, celui-ci n'a pas obéi au déplacment du leurre et il est revenu vers sa poitrine en le frappant à la tête et l'épaule contre le mur, le diestro a rapidement perdu la connaissance . Il avait un petit coup de corne dans le menton et saignait par une oreille. Il a été amené d'urgence à l'hôpital de Teruel où ils ont découvert une fissure crânienne une autre fissure interne dans l'oreille ainsi qu' une fracture de l'épaule droite.

Son état évolue bien. Dès que sa santé le permettra, il sera transporté à l'hôpital de Murcie près de sa famille.

Bernard ARSICAUD

 

Fin de carrière pour Cesar Jimenez

Cesar Jimenez, 32 ans, met un terme à sa carrière de matador. La temporada précédente ne lui a permis de défiler au paseillo que trois fois et après quinze ans d'alternative, il désire passer à autre chose.

 

Au sommet de l'escalafon en 2003 il comptabilisait 145 oreilles et cinq queues et pour la saison suivante 162 oreilles et sept queues avec respectivement 96 et 106 courses au palmarès pour les saisons respectives précitées.

 

Il compte parmi les toreros ayant pris l'alternative en France, à Nîmes, le 9 mai 2002 des mains de Paco Ojeda avec comme témoin El Juli.

 

Torero de classe, aidé par un physique gracieux, il est élégant, sobre et développe un toreo temple et doux.

 

Il aurait pris en main la destinée de son neveu, Francisco José Palazon également torero d'alternative.

Bernard ARSICAUD

Las Ventas Etat des lieux 2016

Etat des lieux de l'année écoulée à Las Ventas


http://www.las-ventas.com/fotos16/MEMORIA-2016.pdf

Décès de l'éleveur Alipio Perez Tabernero

Alipio Perez Tabernero ganadero d'un bétail historique s'est éteint hier à Salamanque à l'âge de 94 ans. 

Le troupeau initial formé en 1884 par Don Fernando Perez Tabernero  avec du bétail de Veragua et Miura. En 1911, la camade a été divisée entre ses fils, Don Alipio père achète encore des étalons de Murube et quelques femelles.

En 1922, Don Alipio fils supprime la source précédente et la remplace PAR des produits de son frère Don Graciliano Perez Tabernero de Santa Coloma, en 1925 il augmente son cheptel avec du bétail également de son frère. En 1976 il cède son bétail à son fils Don Alipio Perez Tabernero Sanchez et fait rentrer son petit fils Don Alipio Prerez Tabernero Martin dans la gestion de la ganaderia

Bernard ARSICAUD

 

 

Corrida en Huelma

Jose Carlos Venegas se produira le 28 à Huelma

Feria de Valladolid 2016

31 ème anniversaire de la mort du Yiyo

Jose Cubero Sanchez dit El Yiyo, matador espagnol, né le 16 avril 1964 à Bordeaux, mort à Colmenar Viejo le 30 août 1985. Ce jour là, il participe à une corrida à Colmenar Viejo, en remplacement de Curro Romero. Le sixième taureau, Burlero (moqueur) de l’élevage de Marcos Núñez, lors de l’estocade, le perce de sa corne. Celle-ci atteint le cœur et entraîne la mort quasi instantanée. Il n’aura que le temps de dire à son peón de confiance, « El Palí » : « Palí, celui-ci m’a tué », avant de s’écrouler.
Un an après la mort de « Paquirri », la mort de Yiyo, âgé d’à peine vingt-et-un ans, résonna comme un coup de tonnerre dans tout le monde taurin. A titre info, notre cher camarade Michel Benito, instituteur de son état, a eu Jose Cubero Sanchez comme élève.

La tauromaquia

Jose Garrido Bilbao

Morante en Bilbao

Article d'Antonio Lorca pour El Pais.com

Antonio Lorca

El toreo una mafia sin competencia

 

por ANTONIO LORCA in cultura.elpais.com (29 AGO 2016)

 

El torero Andrés Roca Rey sufre una seria voltereta en Málaga y se ‘cae’ de la feria de Bilbao. El cartel queda en un "mano a mano" entre Lopez Simon y José Garrido por imposición del primero y la posterior e inexplicable aceptación de la Junta Administrativa. Se cerró, así, el paso a otro torero joven -caso de Javier Jiménez, reciente triunfador en Las Ventas-, y el público, lógicamente, expresó su malestar.

El rejoneador Diego Ventura aún no ha debutado en los Sanfermines por decisión expresa de Hermoso de Mendoza, que manda en aquella plaza, ante el silencio culposo de la Casa de Misericordia.

Enrique Ponce, figura indiscutible, lleva añoslidiando invalidos  y demostrando que es un perfecto resucitador de muertos vivientes.

El Juli, otro torero que ha alcanzado la gloria por méritos propios, está encasillado en un encaste bondadoso y tullido que le permite mantenerse con comodidad en las alturas.

José Tomás, un diestro de leyenda, goza de unas rentablesvacaciones. Erigido en fenómeno social, huye con descaro de la exigencia, y hace caja, (¡y qué cajas!), ante corridas muy escogidas en plazas sin responsabilidad.

No son más que cinco ejemplos, pero el toreo actual está plagado de casos como estos. Y de todos ellos se pueden entresacar dos conclusiones y una causa. Las primeras: por lo general, las corridas son un pestiño, y, en consecuencia, el público abandona las plazas.

La feria de Bilbao ha sido un desierto; en presencia de las figuras más reconocidas y con los toros más comerciales, las entradas no vendidas se han acumulado en las taquillas. El mismo caso se ha producido en la reciente feria de Almería. Madrid es un dolor cada tarde, y esta es la tónica habitual en todos los ciclos taurinos que se celebran en este país. La verdadera noticia es una plaza llena.

Y lo más curioso, -también lo más preocupante-, es que no sucede nada. Nadie se da por aludido. Está demostrado que las figuras no interesan, pero continúan en el palmito. Fracasan las empresas, pero ahí siguen. El toro está desaparecido, pero no importa.

¿Qué ocurre, entonces? (La causa) Ocurre que el toreo es una mafia, un grupo organizado para la defensa de sus intereses sin demasiados escrúpulos, que actúa al margen de sus clientes, a los que engaña y decepciona tarde tras tarde. Por eso, la gente no va a las plazas, porque está cansada de mentira y aburrimiento.

Una mafia cerrada a cal y canto que impide la necesaria revolución y el paso a los nuevos toreros. Y cuando alguno consigue entrar porque se le considera beneficioso para el sistema, se convierte en el peor enemigo de sus compañeros aspirantes. Por esta razón, entre otras, es tan difícil que los jóvenes triunfen. Si ser figura ya es más difícil que alcanzar el papado de Roma, el asunto se complica si el sistema obstaculiza y cercena los sueños de los que llegan. En dos palabras: que el negocio es de cuatro, y ya se esmeran en que no aumente el número de los que se reparten los beneficios. Por eso, los carteles son siempre los mismos, interesen o no a los públicos.

Además, el sector taurino no conoce la competencia en el sentido comercial del término. No existe regulación del mercado que promueva la ‘competencia justa’ entre los toreros y los obligue a un esfuerzo para conseguir el mayor número de clientes.

El toreo es un monopolio de cuatro figuras y cuatro empresas que imponen toros y compañeros. Abusan de su posición dominante y ofrecen a los clientes un producto que, a la vista está, solo interesa a los que se benefician de él. Vamos, que si el toreo fuera algo serio, no se le permitiría a José Tomás anunciarse en plazas de segunda con toretes de amable condición, del mismo modo que el Real Madrid no juega con el Alcantarilla C.F.

Por todo ello, -y por fuertes razones políticas y animalistas-, la fiesta de los toros desaparecerá más pronto que tarde. Pero no sucederá tal cosa por imposición de los que mandan, sino por la desidia de los que pagan.

Y todo ello sucede con la cooperación necesaria de unos periodistas -aquí nos incluimos todos- empeñados en cuidar, proteger y preservar la fiesta de los toros, y, en consecuencia, ocultar sus pecados.

El periodista, ya lo dijo el crítico Alfonso Navalón, “no debe erigirse en publicista del sistema”, ni en agradador de toreros, empresarios y ganaderos, ni en besamanos de todos ellos. El periodista debe buscar la verdad y contarla. Sin más.

¿Sufriríamos los anodinos carteles, los toros tullidos, las acomodadas e insulsas figuras y los dislates y profundas injusticias del mundo del toro si existiera una clase periodística comprometida y exigente con la fiesta?

Muy pronto, la fiesta de los toros será historia, y serán muchos los que, entonces, lamentarán su desaparición.

Pocos, sin duda, se acordarán del gravísimo daño infligido por la mafia del toreo, por ese reducido, compacto, rancio, viejo, inmovilista y egoísta grupo de taurinos que se reparte las migajas de un negocio condenado por ellos a muerte.

Quizá, entonces, López Simón lamente su oposición a ofrecer una oportunidad a un compañero; quizá, Hermoso de Mendoza recuerde a Ventura; quizá, Ponce caiga en la cuenta de que una retirada a tiempo es una victoria y muchos puestos libres para los jóvenes; quizá, El Juli entienda entonces que no se pueden lidiar borregos todas las tardes; y algunos empresarios comprendan, de una vez, por qué cada vez se vendían menos entradas. Quizá, a José Tomás le remuerda la conciencia de no haber ejercido el liderazgo para el que nació, y por haber aprovechado su leyenda para ganar mucho dinero fácil en circunstancias poco exigentes.

Quizá, entonces, este periodista se deba confesar de no haber sido más responsable y comprometido. Pero ya nada tendrá solución

Traduction :

 


 

Le toreo, une mafia sans concurrence

 

Le torero Andrés Roca Rey a subit une sérieuse voltereta à Malaga et est «tombé» de la féria de Bilbao. 
Le cartel est devenu un mano a mano entre López Simón et José Garrido par imposition du premier pour commencer et ensuite par l’inexplicable acceptation de la Junta Administrativa.
C’est ainsi que fut barré le chemin à un autre jeune torero -c’est le cas de Javier Jiménez, récent triomphateur à Las Ventas-, et le public, logiquement, a exprimé son mécontentement.

 

Le rejoneador Diego Ventura n’a pas encore débuté à la San Fermin, par décision expresse de Hermosa de Mendoza qui commande dans ces arènes, avec le silence coupable de la Casa de Misericordia.

 

Enrique Ponce, vedette indiscutable, combat depuis des années des invalides en démontrant qu’il est un parfait «ressuciteur» de morts vivants.

 

El Juli, un autre torero qui a obtenu la gloire par ses mérites propres, se limite à un encaste facile et invalide qui lui permet de se maintenir facilement sur les hauteurs.

 

José Tomás, un diestro de légende, jouit de vacances rentables. Erigé en phénomène social, il fuit sans honte l’exigence et se remplit les poches (et de quelle manière !) face à des corridas très choisies, et dans des arènes sans responsabilité.

 

Ce ne sont que cinq exemples, mais le toreo actuel est rempli de cas comme ceux-là. Et de tout ceci on peut tirer deux conclusions et une cause.

 

Les premières : en général, les corridas sont ennuyeuses et la conséquence en est que le public abandonne les arènes.

 

La féria de Bilbao a été un désert ; en présence des vedettes les plus reconnues et avec les toros les plus commerciaux, les places invendues se sont accumulées aux guichets.

 

Le même phénomène s’est produit à la récente féria d’Almería.
Madrid est une douleur chaque après-midi, et c’est ainsi dans tous les cycles taurins qui sont célébrés dans ce pays. Le véritable évènement, c’est lorsque une arène se remplit.

 

Et le plus curieux, -et aussi le plus préoccupant- est qu’il ne se passe rien. Personne ne semble concerné. Il est démontré que les figuras n’intéressent pas, mais on continue le même cirque. Les impresarios échouent, mais ici ils continuent. Le toro est en train de disparaitre, mais peu importe.

 

Que se passe-il alors ? (La cause). Il se passe que le toreo est un mafia, un groupe organisé pour la défense de ses intérêts sans trop de scrupules, qui agit en marge de ses clients qu’il trompe et qui sont déçus course après course.

 

C’est la raison pour laquelle les gens ne vont plus aux arènes, car ils sont fatigués de ces mensonges et de cet ennui.

 

Un mafia fermée à double tour qui empêche la nécessaire révolution et l’arrivée de nouveaux toreros.

 

Et lorsque l’un parvient à entrer car il est considéré comme bénéfique pour le système, il devient le pire ennemi de ses compagnons aspirants.

 

Pour cette raison, entre autre, il est si difficile pour les jeunes de triompher.
Devenir figura est plus difficile que devenir Pape à Rome, et le sujet se complique si le système y met des obstacles et étouffe les rêves de ceux qui arrivent.

 

En deux mots : le business est pour quatre, et ils veillent à ce que n’augmente pas le nombre de ceux qui se répartissent les bénéfices. Pour cette raison les affiches sont toujours les mêmes, que ça intéresse ou non les publics.

 

En outre, le secteur taurin ne connait pas la concurrence au sens commercial du terme. Il n’existe pas de régulation du marché qui promeut la «concurence juste» entre les toreros et les oblige à un effort pour obtenir un plus grand nombre de clients.

 

Le toreo est un monopole de quatre figuras et quatre organisateurs qui imposent toros et toreros. Ils abusent de leur position dominante et offrent à leurs clients un produit, qui, c’est démontré, n’intéresse que ceux qui en bénéficient.

 

Si le toreo était quelque chose de sérieux, on ne permettrait pas à José Tomás de s’annoncer dans des arènes de seconde avec des petits toros d’aimable condition, de la même manière que le Real Madrid ne joue pas contre le Alcantarilla C.F.

 

Pour tout ça, -et pour de fortes raisons politiques et animalistes-, la fiesta des toros disparaitra plus vite que tard. Mais cela n’arrivera pas par imposition de ceux qui dirigent, mais par la lassitude de ceux qui payent.
Et tout ça arrivera avec la coopération nécessaire de quelques journalistes -je nous y inclue tous- affairés à protéger et préserver la fête des toros, et par conséquent occulter ses pêchés.

 

Le journalisme, le critique Alfonso Navalón l’avait dit, «ne doit pas s’ériger en publiciste du système», ni en serviteur des toreros, organisateurs, éleveurs, ni en porte coton de ceux-ci.

 

Le journaliste doit chercher la vérité et la raconter. Pas plus.
Devrions-nous supporter des cartels anodins, des toros faiblards, les vedettes protégées et insipides et les absurdités et profondes injustices du monde des toros s’il existait une classe de journalistes engagés et exigeants avec la fiesta ?

 

Très vite, la fête des toros sera un souvenir, et ils seront nombreux ceux qui, alors, se lamenteront de sa disparition.

 

Peu sans doute se souviendront des très graves dommages infligés par la mafia du toreo, par ce groupe de taurins réduit, compact, rance, vieux, immobiliste, et égoïste qui se réparti les miettes d’un commerce condamné à mort par eux-même.

 

Peut-être alors, López Simón regrettera son opposition à proposer une opportunité à un compagnon ; peut-être Hermosa de Mendoza se souviendra de Ventura ; peut-être, Ponce considérera qu’une retraite à temps est une victoire et beaucoup de postes libres pour les jeunes ; peut-être, El Juli comprendra alors que l’on ne peut pas combattre des agneaux toutes les après-midi ; et quelques organisateurs comprendront, enfin, pourquoi ils vendent chaque fois moins de places. Peut-être, José Tomás aura des remords de ne pas avoir exercé le leadership pour lequel il était né, et pour avoir utilisé sa légende pour gagner de l’argent facilement dans des circonstances sans exigences.
Peut-être, alors, ce journaliste devra se confesser de ne pas avoir été plus responsable et engagé. Mais il n’y aura plus de solution

 

 

Soixante neuvième anniversaire de la mort de Manolete

Il y a soixante neuf ans, à Linares ( Jaen ) le grand torero Manuel Laureano Rodriguez Sanchez, dit "Manolete" était encorné par Islero, toro de Don Eduardo Miura. Lors de l'estocade, la corne pénètre dans l'artère fémorale et provoque une hémorragie qui lui sera fatale. Manolete décède à cinq heures du matin le lendemain. Il repose au cimetière Notre Dame de La Salud de Cordoue. 

Figuraient avec lui au cartel Gitanillo de Triana et Luis Miguel Dominguin 

Bernard ARSICAUD

 

 

 

 

 

 

Feria de Bilbao

Feria de Cuenca

Décès de Francisco Cano Lorenza dit Canito

Canito et son grand âge à Pampelune

Hier à Valence, s'est éteint, à 104 ans, la mémoire photographique taurine espagnole des soixante dix dernières années. En effet, des suites d'une pneumonie il a sucombé à un problème cérébral après un infarctus.

Il a parcouru tous les ruedos de la planète à la recherche du "cliché". Sa vie fut une suite rocambolesque...débutant en effet comme professeur de natation, il fut boxeur, membre du parti communiste espagnol et à ce titre, obligé de se cacher durant la guerre d'Espagne, épisode qui lui permit de s'initier à la photo. Il a couvert les plus grands évènements, et notamment la mort de Manolete en 1947 à Linares qui l'a rendu célèbre, interwievé de grandes stars Ernest Hemingway, Orson Welles, Sophia Loren, Ava Gardner, Charlton Eston...

Apprécié de tous, il laissera un vide, sa petite silhouette surmontée de son éternelle casquette blanche "datée 1912" année de sa naissance à Alicante manquera à beaucoup.

http://www.abc.es/cultura/abci-mitico-fotografo-taurino-francisco-5053801675001-20160727021005_video.html

Bernard ARSICAUD

Canito dans un état critique

De gauche à droite : Ricardo Vasquez Prada, écrivain journaliste, Paco Cano, Jean François Nevière

Le photographe taurin alicantin Francisco Cano Lorenza, plus connu sous le nom de "Canito", âgé de 104 ans a souffert ces jours-ci d'un infarctus et se trouve actuellement dans un état critique. Il est hospitalisé dans la ville de Lliria, province de Valence. 

 Tout le monde connaît Francisco Cano, ou Paco Cano, ou Cano, ou celui qu'on appelle affectueusement Canito et sa casquette blanche sur laquelle il avait inscrit sa date de naissance: 1912 !

Tout le monde sait aussi qu'il a été le seul auteur de" La photographie" de la mort de Manolete sur son lit d'hôpital .

Chacun de ceux qui ont pu le rencontrer dans ou autour d'une arène pourra raconter sa manière  de tirer des clichés de ces rencontres taurines, à Zaragoza par exemple où il passait ensuite dans les rangs des assistants de la tertulia, et venait  distribuer les photos prises et aussitôt développées, contre un peu de monnaie ! avec un sourire complice!

On sait encore qu'à 100 ans il s'est mis devant une becerra, muleta en main..

On l'a vu sous la pluie à Blibao au bras de sa douce épouse, petite dame pleine d'attention pour son glorieux mari, qui embrassait quiconque avait le privilège de faire un abrazo à ce dernier, et repartir vers l'hôtel Ercilla, d'un pas lent mais décidé, toujours vers les toreros qui l'aiment  comme on aime un grand aieul porte bonheur..

Cano va mal depuis hier, cassé par un infarctus à 104 ans... qui ne voudrait avoir vécu  comme lui dans un monde qu'il aimait par dessus tout?

Je ne sais s'il survivra à cette affaire de coeur ! Mais Canito, lui, restera dans le nôtre et dans celui de tous les toreros.

Jean François Nevière.